noviembre

Las granadas son las geodas del reino vegetal.

las cáscaras del tiempo

Saber que nada es mío, ni este silencio ni esos pájaros supuestamente felices, ahí afuera.

salud mental

Cuando la sinrazón abre zanjas a nuestro paso, deberíamos aprender a detenernos, a abstraernos por un rato, por ejemplo, contando los puntos de un diminuto insecto.

ni azucenas ni fango

Llegó el momento de afilar la madera de la inteligencia, de confiar en el diálogo, de no dejarse caer en espiral.

k

A partir de hoy imaginaré que vivo en mitad del océano, ajena a cualquier ideología, y sólo habrá una bandera que me represente.

suma y sigue

Nunca está de más añadir otoño al paisaje, por hermoso que ya sea.

equipaje

Lejos de casa, otra luz. Sombras las mismas.

de aguijones y sueños

Hay quien alimenta sus grandes sueños y hay quien prefiere alimentar avispas para poder seguir soñando tonterías en paz.

el silencio tiene forma de manzana

Mi madre se despide poniendo una manzana en mi mano y me acuerdo de Cartier-Bresson: "Ya nadie fotografía el silencio".

al fin

De una manera u otra agosto siempre acaba por desinflarse. Afortunadamente.

bcn, mon amour

¿Os habéis preguntado si vuestros dioses pueden con el peso de tanta ignorancia?, ¿de tanto odio?, ¿de tanto horror?

merde

La, la, la.

un pájaro vino a verme

Y agosto me pareció más humano.

qué asco la muerte

Secarse las lágrimas, lavar el pañuelo, no sembrar nostalgia.

certeza en ayunas

Escribir poemas para sentir la sangre limpia.

una avispa en el plato puede ser un refugio

Digo terraza, digo Monte Coronado. Una avispa disfruta los restos de mi desayuno. Digo todo encaja.

dudas inofensivas

¿El auténtico paraíso sería el lugar donde se cumplen todos los deseos o donde todos carecen de la necesidad de desear?

se vende

¿Cuántas veces has deseado que el tiempo se parara en una casa ajena y que las cosas que nunca te han pertenecido te llamaran por tu nombre?

esa grieta

Cuenta las veces que has llorado sin que nadie lo supiera. Por él, por ella, por nadie. Cuenta las veces y respira hondo.

a vueltas con las tazas

Sigo sin saber si una taza nueva es la solución o el síntoma.

días de luz y abanico

Desaparecieron las últimas jacarandas, el amarillo de las tipuanas cubre las aceras. Ha llegado junio.

lo siniestro

Los feroces felices depredadores y sus gráciles presas, posan a su pesar unidos para siempre en un corredor sombrío de un museo que da asco y pena. Pero, ¿dónde está la cabeza disecada del cazador que les dio muerte?, ¿su gesto prepotente cubriéndose año tras año de polvo y de vergüenza?

lanjarón

Donde menos lo esperas hay alguien soñando con el espacio exterior.

días de hotel

Cuando todo tira de uno hacia arriba, mantener bien anclados los pies en la tierra. Descalzos, a ser posible.

arqueología doméstica [2]

Las cosas quietas, deseando que alguien las descubra. Sin saber que les espera un futuro que en nada les concierne.

just for you

"Di adiós al luchador y espera recibir al ángel", me dicen. No deseo nada más.

te llamaré samsa

Hay visitas que sólo merecen cielo azul.

tentaciones

Ante la duda, las aceras de la infancia.

ley de la levedad

Si abril se complica, un anillo. Un anillo que nos recuerde que los días seguirán gravitando.

azul siltolá

Reconocer lo esencial y encontrar el lugar exacto que le corresponde: entre la suave lucidez que nos provoca el vino y la poesía.

azul fresa

Si el sol es una naranja azul, como dice Belén Gopegui, cada primavera todas las fresas son soles naranjas.